Del silencio imperturbable

Del silencio imperturbable
la lobreguez pavorosa
y el negro manto,
rodearán en todo tiempo
la existencia de un viviente
desesperado.

Y ya que no hace impresión
en tu diamantino pecho
mi triste llanto,
compasivo me arrebate
donde desprecios no vea,
el sueño largo.

De la trémula campana
el melancólico toque,
fúnebre y tardo,
dará fin a los tormentos
de un existir tan penoso,
cruel y tirano;

pues mientras pueda vivir,
y mientras la luz del día
hiera mis párpados,
de los tiros insufribles
de la suerte más perversa
he de ser blanco.

Y sólo en la tumba fría,
cuando se extinga la hoguera
de amor en que ardo,
cesarán de atormentarme
los desdenes de una ingrata
a quien tanto amo.


Poema Del silencio imperturbable - Miguel W. Garaycochea