Corpus nocturno

Ya lo he dicho. No duerme nadie”
Federico García Lorca

Soy yo ante tu color de puerto:
Rodeada de gemidos sin voz,
De pesados suspiros
Envueltos en sacrificio.
Bajo mis sábanas esos ríos heridos
Pasan cargando risas huracanadas,
Nidos de orquídeas desnudas de sangre.
Y el espanto cuelga del aire:
Se esconde de la vena enlutada
Que se profana en llanto.
Porque solo una vez
llega el corazón opaco en sus raíces,
llega el polvo con los ojos desabrochados,
llega un verso sumergido en sus noches de histeria,
llega un día desnudo de silencio,
llegan las sombras con traje estrellado,
y los huesos llegan castrados de protesta.
Ahora quiero dormir
Pero se crispa el dolor como un sueño enroscado:
Se lo devora la hora
Y esta frente hilada con ceniza y mortaja.
Esto soy ante tu color de puerto,
ante tu trébol fatigado,
ante el llanto de hojas secas,
ante tu voz de sexo ahogado.
Y a tu congoja,
A tu aceite de noche detenme
Para hacer sal de la pureza
Mientras dormimos,
agonizamos,
y callamos.


Poema Corpus nocturno - Claudia Meyer