Como una espada de afilada hoja

Como una espada de afilada hoja
Cruzó mi alma
Un fuego ardoroso, en carrera loca.
Aquel beso fue
¡La pasión ya sola!
Un surco ensangretado eran
Aquellos labios, aquella boca,
De nacarados soles,
De pétalos de rosa.
Aquel beso fue
¡La pasión ya sola!
Quiero contar las estrellas
Que iluminan el alba de tu cuerpo
Y navegar hacia el sur cálido y profundo.
Hacia el sur perfumado de alhelíes,
Entre los zodiacos que pregonan
Un sinfín de singladuras venturosas.
Oír los cantos de sirenas
Que resuenan en los recónditos arrecifes de tu piel
Verte volar, apasionada,
En todos los vientos que corren
Sobre la faz de la tierra.
Horadarte hasta encontrar
Los secretos que se esconden
En los rincones más íntimos de tu ser.


Poema Como una espada de afilada hoja - Javier Martín González