Ausencia de mí mismo

La sangre se detiene
Al borde de un silencio
Irrevocable y claro.
En la tarde vacía
Los labios despedazan
Cualquier palabra antigua
Queriendo darle muerte,
Matarla letra a letra,
Arrancarla de cuajo
Como a una hierba oscura.
¡Qué ausente estoy viviendo
De todo cuanto he sido!
Me siento imperceptible
En medio de la tarde,
Como una sombra inútil
De todo lo que pude
Ser hace tiempo. Ahora
Me ofende el sol, me mancha
Esa luz que se obstina
En dar fe de mi cuerpo
Que ya sólo es crepúsculo,
Cenizas de sí mismo…
Yerran los que me llaman
Un nombre; se confunden
Los rayos que me alumbran,
La senda que atravieso
El agua que he bebido:
Parado en esta tarde,
Incluso me parece
Que no he nacido nunca.


Poema Ausencia de mí mismo - Ramón Graells Bofill