Aprendizaje de la fe

Eres un brote más para la muerte,

Qué esperabas de tu parva finitud.

Acéptalo. Contempla el rostro sin luz

Que nada explicará porque es de piedra.

Resuelve la duda que atormenta

Tus días, abrígate,

Húndete en el turbio lamedal

Que destruye tus noches, profiere

En alta voz

El ancestral gruñido que redima

A la especie o que la enfangue

Para siempre. Pero anega de una vez

El cerco que posterga

Tu vigor, y recuerda: no conviene

Mencionar el dolor a cada paso

Como si fuese un dios.


Poema Aprendizaje de la fe - Alfredo Buxán