Amor sagrado y amor profano

Superficie partida, invisibles triángulos

Dispuestos para su entrada en el ojo. Lástima

Que debajo del triángulo principal

Que forman los pezones y el ombligo,

Centro mismo de un esplendoroso campo de carne, se oculte

La selva de su pubis, el sexo imaginado, su olor y su pelo revuelto

Y satisfecho ahora, en el descanso. Lástima

Que haya que desviar la vista un poco más, hacia una piedra gris,

Para ver otros cuerpos más desnudos aún

Y tocándose bajo una extraña niebla.

Pero no sé qué hace ahí en medio, por cierto,

Ese niño gordo con la mano en el agua

Mientras la otra mujer, pulcra y remilgada, se hace la sorda:

¡si al menos fuese posible imaginar

El enjambre del sexo debajo de sus faldas!


Poema Amor sagrado y amor profano - Antonio Fernández Lera