Al marqués de velada, herido de un toro que mató luego a cuchilladas

Con razón, gloria excelsa de Velada.
Te admira Europa, y tanto, que celoso
Su robador mentido pisa el coso,
Piel este día, forma no alterada.

Buscó tu fresno, y extinguió tu espada
En su sangre su espíritu fogoso:
Si de tus venas ya lo generoso
Poca arena dejó calificada.

Lloró su muerte el Sol, y del segundo
Lunado signo su esplendor vistiendo,
A la satisfacción se disponía;

Cuando el monarca deste y de aquel mundo
Dejar te mandó el circo, previniendo
No acabes dos planetas en un día.


Poema Al marqués de velada, herido de un toro que mató luego a cuchilladas - Luis de Góngora y Argote