Una tristeza oscura se deshace en mi cuerpo
Cansado de ser tierra sobre tierra. Y a veces,
Un otoño de sueños caídos como hojas
Navegan por mi frente, nevándome las sienes.
De noche aprendo estrellas, por no aprender las dudas
Que me pueblan el tiempo. Y el alba, nuevamente,
Me augura que ya falta vivir un alba menos
Para ser sólo tierra bajo tierra por siempre.
Y yo cierro los ojos y me miro hacia adentro
Y sueño las secretas certezas de la muerte.
Sólo el alma pregunta con la voz del silencio
Por qué esa vieja muerte que mata nunca muere…