Noche
Con tus lágrimas en las piernas
Trae esperas
Mirándonos
A través de la rueda
Que permanece vigilante
Buscando
Las cartas aún no enviadas
En lo interno de su azabache ojo
Sintiendo permanencia
La mano del puro ángel que alcanza
Otra vez fondo mar
En nudo gris de aguas
Sí
Muchas Aguas
Vistiendo de sal color
Momento que desnudo este encanto
Quebrándose en nuestra alma
Sagrado y mutuo Silencio