Vuelvo al tiempo de los Álamos

Aúlla el viento en el corral,

Ciego, furibundo, afilado

Como lengua de serpiente.

Se me funden los dedos entre las teclas

Y la pantalla me mira con la cara burlona

De un clérigo que se ríe de mis pecados

Mientras me cicatea penitencias.

Siento que no me queda

Más que el esplendor de los membrillos

En otoño, y las noches

De tangos arrastrados debajo

De la maldita luna.

Pero dejo libre el aire enrarecido, los hedores

Del estiércol, y vuelvo sin remedio al tiempo

de los álamos aquellos.


Poema Vuelvo al tiempo de los Álamos - Aurora García Rivas