Para M. con la mejor de la suertes
la niña come tréboles
mientras espera sentada junto a la ventana
a que el tiempo pase y la casa vuelva
a que la madre llore envenenada y sin afanes
Afuera llueve y es noviembre
y ya no importa
porque adentro es otro día
y ella espera que la suerte la abandone
Nadie en la distancia se hace justo
nadie en la azotea es un secreto
La niña
y ese canto largo que no canta