Una vez

Estaba en un hostal,
diminuto minuto de mínima morada,
un turno taciturno de amor empedernido.
Y en la noche aromada, dispersión de la tarde,
una cornisa húmeda trae el olor del agua
que removió a la tierra y le brinda sus dones
para estar encubierto en sus aromas.


Poema Una vez - Eduardo Langagne