Una luna creciente

Una luna creciente
cabalga entre mis piernas.

En sus muslos se dora,
corcel, el sol naciente.

Que el marido paloma,
la ciruela rotunda.

Esta esposa que soy
la caracola.

La más morena liebre
en mi varón se eleva.

Horizonte me habita
de guayaba y de curva.

El eje de mi cuerpo
de mi cuerpo es el eje.

Un ébano en dos ramos,
una enredada tinta.

Una luna creciente
cabalga entre mis piernas.

En mis muslos se dora,
corcel, el sol naciente.


Poema Una luna creciente - Ana Istarú