Tú y yo en el árbol tranquilo del oleaje

Tú y yo en el camino absurdo de no pagar rituales
Somos condescendientes a esta polución silbante
El lodo la caricia y la lombriz simiente
El lodo el alma viva y la solución de siempre
Sólo el disparo queda el aullido y la sonrisa equidistante
Ya no hay habitaciones donde cuadrar el cuerpo
El lodo el lodo y la lombriz silente
Ven a morir conmigo en esta catacumba
Ven sube las piernas hasta eclipsar el grito
Vente poderosa dame tu negra carne
Blanca carne de caricias Negra carne de velas
Blanca carne de contravoces que te han reconocido
Ven súbete a la cima de mis evoluciones
Ven súbete en la noche de mi círculo finito
Ven ya no hay campos marginales ni fronteras de silencios
Ya solo somos dos
después del genocidio


Poema Tú y yo en el árbol tranquilo del oleaje - Adán Echeverría