Sonetos corporales (vii)

Nace en las ingles un calor callado
como un rumor de espuma silencioso.
Su dura mimbre el tulipán precioso
Dobla sin agua, vivo y agotado.

Crece en la sangre un desasosegado,
Urgente pensamiento belicoso.
La exhausta flor perdida en su reposo
Rompe su sueño en la raíz mojado.

Salta la tierra y de su entraña pierde
Savia, venero y alameda verde.
Palpita, cruje, azota, empuja, estalla.

La vida hiende vida en plena vida,
Y aunque la muerte gane la partida,
Todo es un campo alegre de batalla.


Poema Sonetos corporales (vii) - Rafael Alberti