Soneto con estrambote

Hay que llegar, soneto, a la mañana, antes de que despierte el
rancio gallo hay que llegar cantando sin desmayo y atravesar el río
de la semana y recordar un viernes en La Habana y una cerveza
que brotó de un rayo o un relámpago fuerte de soslayo con recia
voz que impone en esta plana. Si mis palabras ya se terminaron,
no hay nada nuevo bajo el sol del día, no hay que salir de casa
todavía. Los pies alados no se derrotaron y al corazón ansioso lo
indultaron aunque se acabe el mundo en juglaría. Hay que arribar,
soneto, a la ventana, no temas, simplemente hay que llegar
aunque camines por atroz lugar y cruces el dolor de la mañana.


Poema Soneto con estrambote - Eduardo Langagne