Soneto a la vida

Cuando la noche inquieta me cante su quimera,
Y no arda en mí la llama de alguna vieja herida,
Me acostaré en el filo de la doliente espera
Y dormiré en el sueño del viaje de partida.
Cuando no suene el eco de la pasada gloria
Y ya no quede nada, ni el llanto ni la risa,
Me perderé en el canto sutil de mi memoria
Y dejaré esta vida con mi mejor sonrisa.
Resurgiré en el cauce de nuevas alegrías
-dejando mi equipaje de viejas agonías-,
Sin tiempo ni distancia, sin forma ni envoltura.
Y habrán quedado amigos, pasiones y enemigos
-recuerdos y nostalgias que no tendrán testigos-,
En esa vieja ruta de insólita locura.


Poema Soneto a la vida - Carlos Reyna