Que ella no me sorprende

Si pasa entre dos establecidos
Con su ajuar de luna negra
Y su guadaña de nieve,
Ella, si viene sola,
No escoltada, no oída por su paso,
Sino, mirad, como esmeralda brillante,
Castigando, tironeando sus muslos,
Va a caer entre los pinos,
En un redondel de escarcha,
Y deja ciegos, serpientes que vuelan,
Cineraria.


Poema Que ella no me sorprende - Rogelio Saunders