Puente y río

De ahora en adelante seremos puente y río,
No un río caudaloso ni dos formando un puente.
Rompiste mi equilibrio de fuego con tu frío
Y sorpresivamente te fuiste en la corriente.
De ahora en adelante te miraré de arriba.
Como agua fugitiva, ya no me perteneces.
Cuando quise beberte te mostraste evasiva
Y te me evaporaste del alma muchas veces.
Por eso he entretejido con hierro mi esperanza:
Metálico por dentro, me muestro envuelto en piel.
Por noble, me concedo la única venganza
De desdeñar un cauce que amarga como hiel.
Ni con sed ni sin ella descenderé a tu orilla.
De lejos ¡quién sospecha que arrastras tanto lodo!
No vuelvo a tu ribera para hincar la rodilla
Ni aunque sepa que tu agua me curará de todo.
De ahora en adelante seremos río y puente.
Yo un puente solitario, tú un río siempre infiel.
Por noble, me concedo callar ante la gente
Que siendo río, a veces te vuelves un torrente
Para arrastrar al hombre que va a beber en él.


Poema Puente y río - Jorge Antonio Dore