Postales ii

Como los fragmentos de una explosión que se sigue reproduciendo.
Brotados del confín austral del mundo.
Teniendo hijos y brindándoles un hogar que es como una cadena atada a la pata de un pajarito.
En la Otra Tierra, siempre a las espaldas, siempre al frente.
Reproduciendo con la obstinación de la litografía la cara de los líderes asesinados.
Lanzando cartas como palomas a todos los rincones del mundo.
Dándose maña para permanecer juntos.
En medio otra vez de las ciudades y los campos y los mares,
Hechos por otras manos para que los pisen otros pies y los vean otros ojos (En la variedad está el gusto)

Y se encerrarán, aquellos que no vuelvan.
Entre las cuatro paredes del monte el desierto el mar la nieve.
Para poder contárselo a los nietos.
Languidecerán como una gota de vinagre en el agua.
Rodeados de hijos que pálidamente reflejan la propia infancia.
De nietos que hablan otra lengua,
Comen otros alimentos tratando de pensar que los montes y los valles y la larga costa eran un sueño.


Poema Postales ii - Jorge Etcheverry