¿Por qué renuevas este encendimiento,
Tirano Amor, en mi herido pecho?
Que ya, casi olvidado del mal hecho,
Vivía en soledad de mi tormento.
Cuando más descuidado y más contento,
Rebuelves a meterm’ en tanto estrecho;
Oblígasme, cruel, qu’ a mi despecho
Procure contrastar tu fiero intento.
Las armas, en el templo ya colgadas,
Visto, y el azerado escudo embraço,
Y en mi vengança salgo a la batalla.
Mas ay, qu’ a las saetas, que templadas
En la luz de mi Estrella están, y al braço
Tuyo no puede resistir la malla.