Por la boca muere

“En el bote iba remando
Por el lago seductor
Con el sol que era oro puro
Y en el alma más de un sol.
Y a mis pies vi de repente,
Ofendido del hedor,
Un pez muerto, un pez hediondo
En el bote remador.”
José Martí, Versos sencillos, 1891.

En mi bote iba remando,
Reía el manso lago con tachuelitas de sol,
Cuando en el fondo de mi bote vi
Un pez, un pez hediondo tendido;
Muerto él, en mi bote remador conmigo.
Mata el hombre el mar
Mata reses por matar.
Cría carne de asar y sordo sigue castrando
Amputando los seres, cortando alas,
Mutilándose la lengua con mentiroso hablar.
Hasta el amor taló el hombre occidental.
Quisimos libertad y atrapados fuimos
En redes de sofismas:
Vende el seco monosexo y para el caso
Que la angustia ronde cerca
Y a mandíbula batiente lo venga a reclamar
Cree el maniático mental en sí,
En nadie más, of course.
A eso hemos llegado,
¿Adónde iremos a parar?
Infecta los subsuelos del alma, los mares y los aires,
El ser accidental.
Esterilizado está,
Sin paz descanse y en su estertor se oiga
Rugir el hambre de los pueblos,
Y vírgenes soplar
La fe y la esperanza.
Que en el asfalto pisando fuerte se abalance
La gracia de otros tiempos
Inflando las faldas a rachas,
Campanadas, clarinadas,
Los olorosos ríos de semen animal
Abriéndose camino en vientres poderosos.
Cortemos el veneno con leche simple.
En el fondo de mi bote
Ya se vuelve arena
Lo que se creía espanto.
Se contaminó a sí mismo
El tonto occidental.
Temeroso del mundo
Creció filosas alambradas.
Se circundó en ellas, y sus miles de anzuelos espejeantes
Gentilmente se le anudaron cual collar
Al ladino ladrón
De dioses e inocencias.
Atragantado con sus ínfulas quedó pescado
El hombre incidental.
En el fondo de mi bote ya el sol secó
La pura espina del pez,
Fina escala musical
Por donde voy peinando
La tensa realidad.


Poema Por la boca muere - Maria Poumier