Quiero leerte este poema negro
Escrito con diez burdas puñaladas
Con el puñal por dentro de mi pecho,
Tallándome tu nombre en las entrañas.
Quiero leerte este poema rojo
Fraguado con deseo incandescente,
Que abrasa hasta el papel cuando lo anoto
De tanto consentir lo que consiente.
Quiero leerte este poema verde
Que encierra la frescura de una selva
Donde somos dos fieras que se pierden
Para que la lujuria las envuelva.
Y por si fuera poco, aquí lo dejo
Pintado con mi sangre en tu barranco:
Bendita celadora de mi cuerpo,
Para ti escribo este poema blanco.