Pajaro verde

Había en España un convento rural,
Donde un fraile estuvo, en éxtasis santo,
Diez años oyendo la gloria del canto
De un ave escondida en un robledal.

Desde que en mis ojos brotó el primer llanto
Y en mi alma de niño el primer ideal,
Palpita en mi ambiente, me llama a su encanto,
De un ave invisible la onda musical.

Pájaro de ensueño, pájaro divino,
Escucho a la vera, por todo el camino
Fluir con su timbre diamantino el trino…

Nunca te mostraste, pero te adivino
¡y sé que a la muerte conduce tu canto inmortal!’


Poema Pajaro verde - José De diego y Benitez