Ojo del sueÑo madrugando en el otro ojo



Brilla la soledad hasta oscurecer la luz.
Lento suceder de las horas en el cuerpo que atardece.
Espacio en que crece la sombra.
Los recuerdos son: como despertadores de la vida
Para el ojo que viene más que cansado, sin luz apenas.
La mirada se alimenta de la palidez del color
Y la piel se a r a s t r a
sobre
las Manchadas Sábanas de la Memoria.


Poema Ojo del sueÑo madrugando en el otro ojo - Chema Rubio Velasco