no escondo la maleta
tras la puerta del miedo
no alisto cada noche un arma
por si viene un extraño a sorprenderme
no espero la muerte
de ningún mandatario
para ser libre
nadie pelea mis batallas
en ninguna frontera lejana
ningún grupo de madres
clama a gritos mi liberación
mi lecho no es ningún gueto
en el que habito
no soy ninguna historia
ni siquiera el sueño de algún Dios
nada