Muchas veces te quedas suspendida

Muchas veces te quedas suspendida

Como un ave en el centro de la tarde,

Como un ave errabunda. Y tus pupilas

Persiguen una nube.

Regresas a las tardes más dichosas,

Escalas por los muros de sus huertos,

Y dejas un perfume blanquecino,

Muy dulce, de magnolias.

Como un cristal herido por la luz

Que te sume vacía en su tiniebla

Vuelves la vista al suelo. Y los naranjos

Parecen incendiarse.


Poema Muchas veces te quedas suspendida - Miguel Florián