Lugar común

Lugar común, seas
Loado por tu límpida prosapia,
Y nunca más desdéñente los hombres.
Expresión dicha ya por cien millones
De bocas, está así santificada.
Cien millones de bocas
Han clamado: “Dios mío”, y cien millones
De veces el Eterno encarnó en ese grito.
Cien millones de bocas
Dijeron: “Yo te amo”,
Y al decirlo engendraron cien millones
De veces al amor, padre del mundo.
Hay todavía locos que pretenden
Decirnos algo nuevo, porque ignoran
Los libros esenciales
En que está dicho todo.
Buscan las frases bárbaras,
Las torcidas sintaxis,
Los híbridos vocablos nunca juntos
Antes y gritan: “Soy un genio, ¡eureka!
… Mas los sabios escuchan y sonríen.
¡Oh, tú, Naturaleza, madre santa!
¡Oh tú, la siempre igual y siempre nueva,
Monótona, uniforme, simple, como
La eternidad: bendita seas siempre!
Bendito seas, mar, cantor perpetuo
De la misma canción…Bendito seas,
Viento, que hieres las perennes cuerdas
De los árboles quietos y sumisos.
Benditos seáis, moldes
De donde surge el mundo cada día
Semejante a sí propio,
Bendita la unidad de las estrellas;
Bendita la energía
De donde todo viene, y que es idéntica
Bajo diversas fases ilusorias.
Hablemos cual los dioses,
Que siempre hablan lo mismo.
Digamos las palabras
Sagradas que dijeron los abuelos
Al reír y al llorar,
Al amar y al morir…
Mas al decir: “amor”, “dolores”, “muerte”,
Digámoslo, en verdad,
Con amor con dolores y con muerte.


Poema Lugar común - Amado Nervo