La manigua

Tengo la piel muy suave
Para que puedas navegar
Por los paisajes de mi cuerpo
Tengo un cacto sin espinas
Tengo dos pequeñas colinas
Coronadas por pájaros silvestres
Y un bosque húmedo
Donde nacen los ríos de mis piernas
Ven, acércate más
Acércate, cartografía mi paisaje
No tengas miedo
Ya no quedan fieras en la manigua

Se que me escuchas,
Que mi voz atraviesa el ruido oscuro de mi calle,
El grito sordo de la vieja,
El ritmo leve y sonso del niño del rincón.
Se que me escuchas,
Sentado en tu silla,
O en la hamaca,
O en la vieja cama,
Se que cierras los oídos para no verme,
Y abres los ojos para no oírme.
Se que me escuchas,
Ayer no mas, resonó tu voz en mi cabeza
Que decía
Hablame
Hablame
Hablame.


Poema La manigua - Eliana Maria Maldonado Cano