La del humo

Vuestra merced este año
ha tenido mil partidas
Parecidas
Al engaño.

Con extraña sutileza
Mis deseos ha frustrado,
Y ha burlado
Mi simpleza.

Nuestra merced ha querido,
Aburrirme, sofocarme,
Y dejarme
Sin sentido.

Viéndome amante sencillo,
Me estrujó con arrogancia
La sustancia
Del bolsillo.

Vuestra merced dice a gritos
Que divido mis afanes
Con afanes
Infinitos.

Que es para ellos el halago
Que ellos mis bienes destrozan,
Que ellos gozan
Y yo pago.

Si empiezo con arrebatos,
Uesarced sólo me deja,
O se queja
De los flatos.

Y si le toco a las faldas,
Como un tigre se revuelve,
Y me vuelve
Las espaldas.

Cuando vamos a paseo,
Tanto amiguito se ofrece,
Que parece
Jubileo.

Soy en el baile estafermo,
A usted todos se abalanzan;
Ellos danzan
Y yo duermo.

Todos marchan de puntillas,
Y os andan con secreteos,
Y meneos,
Y cosquillas.

Os escapáis allá dentro,
Dándole el brazo a algún chusco,
Y si os busco
No os encuentro.

Y pues me aburre esta fiesta,
(que sostenéis con descaro)
Por lo caro
Que me cuesta,

Aunque de dolor estalle,
Voy a salir sin reyerta
Por la puerta
De la calle.



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Poema La del humo - José Joaquín de Mora