Fuego y ceniza

Y llegué a mi aposento. De la orgía, vibraba aún, en mi cerebro ardiente, la estruendosa y horrenda algarabía. Y con el alma sorda y […]



Deshielo

Nunca mayor quietud se vio en la muerte; ni frío más glacial que el de esta mano que tú alargaste al espirar, en vano y […]



Todo nos llega tarde

Todo nos llega tarde… ¡hasta la muerte! Nunca se satisface ni alcanza la dulce posesión de una esperanza cuando el deseo acósanos más fuerte. Todo […]



Tus ojos

Ojos indefinibles, ojos grandes, como el cielo y el mar hondos y puros, ojos como las selvas de los Andes: misteriosos, fantásticos y oscuros. Ojos […]