Jesus de campos

Ni rosa, ni paloma ni manzana:
Rural producto de la tierra mía,
De la hormiga y abeja, dulce hermana
En el deber ritual de cada día.

Jesús de Campos. Cálida alegría
Oficiaba tu afán cada mañana,
En tu albo delantal amanecía
El fulgor de la lumbre más temprana.

Agreste como el río y la vereda;
Oscura como sombra que se queda
Junto al umbral que es parte de su vida

Yo levanto tu nombre en mi memoria
Y en la anónima piedra de tu historia
Hallo la imagen de mi patria ardida.


Poema Jesus de campos - Elisa Huezo Paredes