Imposible otra cosa

jamás tan cerca arremetió lo lejos.
César Vallejo

Estoy envenenada de todo en lo que me concreto,
envenenada de la necesidad del desayuno,
de tener piernas, de llevar reloj, de no llevarlo,
de la a que me fija, de la o que pudiera multiplicarme.

Salto a la cañería me detiene mi tamaño
salto hacia la célebre tinta me detiene mi tamaño,
salto entonces por la ventana, ningún cristal se parte,
no salto, en fin, me caigo.

Harta hasta las uñas,
quiero enterrar el estoy, toqué, vi, tuve,
quiero que otra cosa, no yo, pero yo, al cabo,
esté presente, cuente muertos, presida partos, toque
en grupo, tenga el valor de no tenerse, de no buscarse,
haga algo.

Vales más que mi número, hombre solo
y vales más que el que dijo esto
y que el pliego al que me sumo.
Harta hasta la risa, harta hasta la cama de mis padres
no quiero adelantarme, no quiero retroceder.
Algo por los otros, ¡algo, algo, ALGO!


Poema Imposible otra cosa - Julieta Valero