Ii (ceremonia)

Y a la mansalva toco a la muerte,
Tibio;
Le saco músicas
Del pómulo negruzco.
Y la blando luz
Y ahora es un muñón oscuro
Que atraviesa
La frase.
Topetón el suyo.
Ya no se pelea
Sino a vida
Con las cosas.
Le amansé tierno,
Niñilo,
El hombro.
Y cantaría sin descanso en sus dominios.
Mi suela aliviaría la sed de las encrucijadas.
Pero qué canto más dulce le saqué del labio.
Qué canto más fino. Qué canto.
Ayer era manca,
Le nací manos
Y hoy saluda
Hasta más no poder.
Me cuido de soñar
Si no la sueño.
Mi vida le estalla entre los ojos.
Y ella se asusta.
Y en mi polvillo
Rebelde y diminuto ellas se aman.


Poema Ii (ceremonia) - Alex Pausides