El vuelo

Una mañana te miré de frente sin estar de puntillas
Pude alcanzar la estrella y no quemaba…
Ya no te vi tan grande, ni tan fuerte,
Y saqué del arcón mis propias alas,
Llegué a lo alto del viejo barrilete
Hasta alcanzar las nubes con las manos.
Nuevas voces llegaron a mi oído
Y entonces me di cuenta: éramos dos extraños,
No habábamos el mismo viejo idioma,
Nos sonaba distinto el canto de los pájaros.
Dejamos de escondernos en la hierba
Al perderse mi voz en nuevas páginas.
Y descubrí una noche el cántaro de luna
Desbordándose quedo sobre el agua.
Desde entonces al alcance de mis dedos
Estabas y no estabas…
Éramos habitantes de mundos paralelos:
Tú en tu jardín silencios cultivabas,
Yo inventaba mis propias soledades
En un huerto sembrado de esperanzas,
Sin tocarnos la punta de los dedos
Ni rozarnos las alas.


Poema El vuelo - María Cristina Orantes