El teléfono

Tiene algo de buda o
Perro echado, de tintero
De cabeza de toro
O zapato abandonado
Misterioso caracol
Si está callado
Contiene en silencio todos los senderos
A veces se despierta con voz de grillo austero
Y entre venas atmosféricas y magia tamizado
Me trae el sonido más amado
La canción vegetal que yo más quiero.

En esta soledad él es mi compañero
Cueva del silencio y corazón alado
A veces por el aire me lleva hasta tu lado
Como un instantáneo y ferviente mensajero.
Él, que toca tu voz con quieto aliento
Que contiene en palomar tu melodía
En su boca la anuda con la mía
Y nos lanza hechos aire por el viento

Yo amo a este teléfono profundo
A su prolijo intestino casi vena
A su cráneo carbónico que drena
Que me lleva por las glándulas del mundo

Es el único antídoto del tiempo
único cerrojo del silencio


Poema El teléfono - Jorge Lemoine y Bosshardt