El sonido de las islas solas

No hay
Una sola quebradura en mis ojos
Una sola ruptura del aire
No hay un solo momento en mi día
Que interrumpa la catedral pujante
De mi memoria levantada
No hay un tajo en el silencio
Por donde no se escapen ráfagas de canto
Buscándote tu cabeza lejana, continente de mujer y de niña
No hay una palabra donde no capulle tu
Nombre
Una habitación donde yo entro
Que no se ilumine de tiniebla viva
De silencio palpitante
De distancia encinta.
El amor viene (vienes) conmigo
Como un arco iris para mi cabeza
Como un halo de luciérnagas para mi
Sonrisa.
Ya te he dicho todo (ya toda mi boca)
Pero mi voz no quiere reposo
Quiere trompetas calladas
Y silencios que gritan
El sonido de las islas solas
El sonido del incendio en una isla
Todo para construirle casas a tus ojos
Chozas de saliva
Trincheras a tu boca nocturna
Donde encontrarse en sueños con la mía.
El amor va conmigo
Es mi bastón, mi linterna incansable
Y mi guarida.


Poema El sonido de las islas solas - Jorge Lemoine y Bosshardt