El engaño a sabiendas (con desenlace) y (iii)

No necesito a nadie.

Solamente apartado
mi corazón respira.
Solamente apartado
mi corazón conoce.
Comprende.
Encuentra.
Sabe.

(Hospital penitenciario, “Yeserías”, Madrid,
y Penal de Burgos, 1952)


Poema El engaño a sabiendas (con desenlace) y (iii) - José Luis Gallego