Si quiebras, tiempo, los peñascos duros,
Si aceros comes, si metales bebes,
Si firmes montes con tus fuerzas mueves
Y a brazos rindes invencibles muros,
Si los anfiteatros mal seguros
Están al golpe de tus filos breves,
Si Troyas das al viento en polvos leves
Y Cartagos al suelo en llantos puros,
Muda aquel pecho que a mi llanto ha sido
Duro peñasco, alcanza tú la gloria
De un triunfo a los mortales prohibido,
Goza la pompa de tan gran victoria;
Pues tienes tanta fuerza y tanto olvido,
Muda aquel pecho o vence mi memoria.