De secreto augurio

Para destruirse no hace falta caer tan bajo
ni sentarse a tomar una copa
con los aprendices
del suicidio.
Basta comprobar
lo que ha quedado del entusiasmo
en esta carcajada
y entrever que el dolor
es esa bolsa de basura disputada por los perros.
Y digo esto sin pretensiones,
sólo como augurio de larga vida.


Poema De secreto augurio - Eduardo Zambrano