De lo que huye

Pensar que Spinoza murió puliendo lentes.

Que Blake se fatigaba en una imprenta

Esperando la conversación de ese día con los ángeles.

Que por vivir Baudelaire se humillaba ante su madre.

Que Rimbaud fue silenciado por Rimbaud,

Para que este ingenuo me hable de la literatura.

Como si posible fuera otra cosa que inventar

Ante otros la forma de lo informe

Y cobrar un salario. Qué persuadido está

De lo improbable. Esas palabras

Han erigido congresos y simposios

Y prestigios y famas quizá más perdurables.

Y en el centro, el errante, de esta cosa mundana,

Ese brillo salvaje que por disfraz,

Por burlarse o por escapar aun más

Del terco intento, ha inventado

También estas criaturas, seguro

Ríe en alguno desde el fondo de la sala.

O mira con piedad su simulacro.


Poema De lo que huye - Luis Benítez