De interiores sentimientos

Asaltos tan rigurosos
Sufres sin desalentarte:
Dime, flaco corazón,
¿haste vuelto de diamante?

Entre esas llamas fogosas
Que te cercan y combaten,
Parece te tiene amor
Tan hecho a sus propiedades,

Que, cuando fuerte te quiere,
Fuerte eres e inexpugnable,
Y cuando de blanda cera,
Te derrites y deshaces.

Entre mortales heridas,
Y dolores desiguales,
De amor vives, y esa vida
Te alivia y te satisface.

Quéjaste en los accidentes
Y sientes su rigor grave,
No habiendo gloria en la tierra
Con quien gustes de trocarle.

Que sólo el vivir, muriendo
Porque no mueres, te aplace;
La libertad te atormenta
Y sirve de estrecha cárcel.

Y por oscuras mazmorras
Suspiras, y ausentes trances:
¡Oh, en cuán extraña cadena
Quiso Amor aprisionarte!


Poema De interiores sentimientos - Luisa De Carvajal y Mendoza