La quise sin querer, sin elegir,
Contra mí mismo,
Y ahora que se ha ido
Saber que está en el mundo no me deja dormir.
Estoy perdido.
Y recorro su calle a ver si hay suerte,
Que no me atrevo
A llamarla y me juego
La tarde en encontrarla, qué sé yo, casualmente.
Y no la encuentro.
He de hacer algo, o la pierdo o la amo,
Contra mí mismo,
Contra cualquier olvido,
Que es cobarde el olvido, que me atrevo y la llamo.
Pero se ha ido.