Al guadalhorce y su pastorcilla

Honra del mar de España, ilustre río
Que con cintas de azándar y verbena
Ciñes tu margen, de claveles llena,
Haciendo alegre ultraje al cierzo frío,

Si ya con tierna planta y dulce brío
Vieres la ingrata, causa de mi pena,
Hurtar tus perlas y pisar tu arena,
Baña sus huellas con el llanto mío.

Así la Aurora vierta por tu orilla
Canastillos de aljófar y esmeraldas,
Olor las auras, flores el verano.

Y, si esto es poco, así mi pastorcilla,
Cuando tus lirios ponga en sus guirnaldas,
Te dé licencia de besar su mano.


Poema Al guadalhorce y su pastorcilla - Pedro Espinosa