Al conde de niebla, don manuel alonso pérez de guzmán el bueno

Si diere lugar mi llanto,
Que, en mis esquivos enojos,
El ocio quitó a mis ojos
Y el ocio le dio a mi canto,

Osara, pero el tormento
De mis penas desiguales,
Sólo al tono de mis males
Tiene diestro el instrumento;

Porque de mis duros casos
Es ya tan uso el rigor,
Que sólo al son del dolor
Acierta mi voz los pasos.

Y así, aunque tal ocasión
Diverso estilo merece,
Por mi dolor prevalece
La costumbre a la razón.

Vos, dichosamente altivo,
Un nuevo Apolo espiráis,
Y con tal plectro os mostráis
Como nuevo Horacio vivo.
Tal que, o ya el negro bridón

Del mar mandéis, o la Lira,
Su Jasón la mar admira,
Y la lira su Amfión.

¿Qué os diré? Pero, alabar
Es sólo asunto de Apolo,
Al que no cabe en un polo,
Al que no abrazó una mar.


Poema Al conde de niebla, don manuel alonso pérez de guzmán el bueno - Luis Carrillo de Sotomayor