A orillas del tÍber

El agua es sólo quien recuerda.

Fluye impasible, calcinando

Los azules del presente

En la niebla del pasado.

Reúne sigilosamente,

Símbolos oscuros, olvidados,

Piedra sobre piedra

Siempre resucitando.

Los recuerdos enteros

Se van manifestando

Unos a otros, precisos

Untos de nuevo, enlazados.

Están en equilibrio

Sobre un mundo cansado,

Que se eriza convulso

Pero sin rechazarlos.

Y es que allí el deseo,

Sólo por confortarlos,

Fluye lento, como el agua,

Siempre recordando.


Poema A orillas del tÍber - Juan Ramón Mansilla