A la sangre

Agua de soledad, agua sin ruido,
Desatado cristal de pura fuente;
Agua que va cayendo interiormente
En mi cielo más hondo y escondido.

¿Qué misterioso viento sumergido,
Tu natural hechura de torrente
Transfigura ideal y simplemente
En un rojo clavel enardecido?

Hay un íntimo dios que te construye.
El mismo dios que lento de ti fluye
Por los labios abiertos de la herida.

Vivo clavel humano que perdura
Sujeto por la leve arquitectura
De la fugaz estatua de la vida.


1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 5.00 out of 5)

Poema A la sangre - Franklin Mieses Burgos