A j. l. b

Yo también pienso en las cosas
que pudieron ser y no fueron
Pero son cosas que tú y yo
no compartiríamos
Por ejemplo, que el rostro de Helena
quedara o no en la historia.
Que Beda llegara o no a escribir
el tratado de mitología sajona
que tú, severamente, le impusiste
Lo que me importa son otras cosas,
mucho menos tantálicas,
las manos que no pude tocar,
los ojos que una vez me miraron con terror
y que amé,
la culpa que quedó atrapada
en la rama de un árbol,
el pájaro que no cantó porque le apretaron
el cuello y que no aparece en ningún tratado
de ornitología,
la muerte que no tendré, abismal y catártica
junto a la fuente de Antinoo,
el espejo y el tigre de tu oscuro laberinto,
El Borges que no fui por culpa de Borges.

Ante la tumba del poeta desconocido

Ante esta tumba
inclínate, pastor, y arroja tus semillas
Haz tu mejor discurso, hombre de barricada,
ante estos huesos verdes ya del moho de la noche
Y tú, mujer, recuerda que aquí yace uno
que cantó a tu belleza
solo, en un cuarto oscuro de una casa de huéspedes cualquiera
Niño gentil, deposita aquí tu flor pequeña,
ésta es también la tumba de un soldado.


Poema A j. l. b - Miguel Barnet