Weekend con el señor

Al Padre Florentino Azcoitia, S. J.
Un poco a la deriva,
Viciado de tormentas,
Con brújulas que han sido
Tatuajes en la piel de mis fiaquezas,
Sentí una sed de cielo
Pegada al paladar como una hiedra,
Cuando un agua cristiana
Me bañó la pared de las arterias.
Y “aquí estoy” – dije entonces-, apagado
En la noche con mi falsa linterna.
Callado como un río sin garganta.
Humilde como un átomo de yerba.
Cuerpo prefabricado de rodillas,
Porque no existe otra manera
De llegar al Señor de los señores
Y de guardar semillas en su tierra.
Y allí estuve,
Limosnero del aire sin monedas.
Espeleólogo fiel del alma propia.
Sin horario, sin fecha.
Una ruta con huellas de sandalias.
Reflexión en la misa y en la mesa.
Fin de semana con mi Biblia al hombro.
El Kempis con mis lágrimas a cuestas…
Y la luz en el noble cayado de Loyola
En la Casa Manresa.


Poema Weekend con el señor - Luis Mario