Casida de la bailarina (i)

Si baylas, no miro miembros tan sueltos en tus ninfas, ribera Gaditana, ni passos hazia Venus tan resueltos. (Bocángel) Quiero acordarme de una ciudad deshecha, […]



Déjame esta tarde solo para mí

Déjame esta tarde solo para mí, que tengo la voluntad perdida en el frío. En olvido inmenso crecen y mueren los pájaros. Hace un siglo […]



El ansioso (iii)

Tristes memorias bajan los ríos. Dejadme a mí con mi destino; la flor del aire, de aire cautivo. Adónde irá por el vacío, su cara […]



Cancionero de príncipe de vergara

1 Dormir. ¡Todos duermen solos, Madre! Penas trae el día, Pero ¡ay! ninguna, Ninguna como la mía. 2 No tengo cielo prestado Ni ojos que […]



Soledades

De ayer estoy hablando, de las flores, De la fuerte agua, transparente y fría, Del alma, de la luna abierta, ¡oh mía!, De un ángel […]



Panegírico

Cantar. Cante al dichoso día el viento y a la mañana, el sol llene de luces; la pintada ala cante acompañando. La flor repose sobre […]



Oda de amor

Quem se embarca no meu peito, que linda mare que tem! (Anónimo) Si alguien se pudiera detener a oír el viento mojado del Sur cuando […]



Poema de la niÑa velazqueÑa

Ah, si el pueblo fuera tan pequeno Que todas sus calles pasaran por mi puerta. Yo deseo tener una ventana Que sea el. centro del […]



Casida de la bailarina (ii)

Baila, que él tiene el cuerpo cubierto de vergüenza y la lengua seca saliéndole por la boca dulce, como una vena perdida. Yo pienso en […]



Una rosa para stefan george

No es la paciencia de la sangre la que llega a morir, ni el sueño ni el mármol de Delfos, sino el polvo que se […]